jueves, 7 de febrero de 2013

Panamá!

Panamá es un país bonito (Penonomé que es donde vivo no), pero sobre todo es un país lleno de contrastes, donde el consumismo es lo que impera y la pobreza surge por todas partes a pesar de que el canal de Panamá deja ganancias de hasta 4 millones de dólares diarios.

Se puede ver gigantescos centros comerciales junto a tugurios y "barrios chungos", como solemos decir en España. El niño con su "celular" (teléfono móvil) chatea junto al niño que juega descalzo en los caseríos más pobres con una cajita de cartón.

Contrastes
Como he comentado antes el canal de Panamá genera un promedio de 4 millones de dólares diarios. Por cada barco que pasa por él se pide una cantidad exorbitante de "plata" (dinero, pasta, guita...) y la verdad es que todo el que venga por estas tierras pensará lo mismo "para el dinero que se recoge en este país debería desaparecer la clase pobre".

Pero no desaparece ni mucho menos, sino que al salir y darse una vuelta por la ciudad, la pobreza abunda, y es por eso que yo pregunto, ¿dónde se va la plata?... Nadie los sabe... o lo saben pero se resignan y hacen oídos sordos.

Canal de Panamá

Son billones lo que se gana en ese canal y es cierto, mucho del dinero se va en infraestructura, en personal, en ampliaciones, etc, pero con lo que se gana aquí es para que Panamá sea un país de primer mundo, un país sin pobreza.

No tenemos muchos amigos panameños, pero cuando nos reunimos con ellos siempre salen conversaciones sobre política, corrupción (desgraciadamente.... lo normal en los tiempos que corren) pero sobre todo de historia. Es interesante escuchar testimonios de primera mano de como muchos vivieron la invasión americana y muchos otros momentos de la historia reciente de su país. Los panameños lucharon mucho por la independencia ya que hasta 1903 Panamá pertenecía a Colombia y, posteriormente, por recuperar el control de canal que estaba en manos de los gringos y lo consiguieron con sangre (mucha), sudor y lágrimas. 

Dos de las historias que más me han marcado desde que estoy aquí son la ocurrida el 9 de enero de 1964, cuando 21 estudiantes murieron tiroteados a manos de los soldados norteamericanos mientras izaban una bandera de Panamá en la "zona" del Canal. Previamente el gobierno había llegado a un acuerdo en el que tenían que ondear las dos banderas, la americana y la nacional, pero los gringos se negaron y en un acto de rechazo y de defensa nacional los estudiantes se lanzaron a la calle sin saber que les costaría la vida.

La segunda de las historias sucedió años después en diciembre de 1989 y viene de la mano de lo que se conoce como La invasión de Panamá. Los americanos prefirieron llamarla operación "Causa justa" dirigia por Geroge Bush (padre) y cuya supuesta finalidad era derrocar al presidente Noriega que se había convertido en un dictador corrupto y que estaba entorpeciendo la labor de los americanos, aunque según ellos era para restablecer la democracia en el país.  


Fruto de esta invasión murieron miles de personas, pero no se sabe cuantas exactamente porque no se permitió hacer un censo tras los hechos. Además, los militares estadounidenses violaron a centenares de mujeres (sobre todo las de las zonas interiores) que poco tiempo después darían a luz a los que hoy se conocen como los "hijos de la invasión". Muchos de ellos han crecido con el estigma que supone ser rubio o de ojos claros en un país donde el color de piel es bastante oscuro.  

Actualmente, los americanos siguen estando muy presente en Panamá. El negocio de la minería, por ejemplo, está prácticamente controlado por ellos, solo espero que en esta ocasión no se derrame la sangre de los inocentes.

lunes, 4 de febrero de 2013

Haciendo las Américas

Poco más de tres meses y medio desde que escribí mi última entrada a la que titulé "La vida te cambia". Pues fijaros si me ha cambiado la vida en tan poco tiempo que decidí liarme la manta a la cabeza y lanzarme a hacer las Américas con Jose, mi compañero no solo de viaje sino de vida. Al principio dudábamos del destino, barajamos Chile y Argentina pero finalmente nos decidimos por Panamá donde llevamos ya 2 meses y medio. 


Sé que es este tiempo podría haber escrito para contar como van las cosas. Muchos me habéis preguntado y os habéis interesado, a algunos os he podido contestar y a otros no, pero lo prometido es deuda y aquí estoy.

Tengo que reconocer que no está siendo fácil. Llegamos a Panamá un 15 de noviembre con mucha ilusión, demasiado equipaje y unos ahorrillos para poder tirar mientras alguno de los dos encontraba algo. Afortunadamente, en poco más de una semana Jose consiguió un contrato como topógrafo en una empresa española y fue entonces cuando empezamos a sentir que nuestro sueño americano se iba haciendo realidad. Pero no todo es un camino de rosas y el trabajo, aunque supone muy buenas condiciones económicas puesto que le ofrecen casa y coche, tiene un inconveniente que es en el lugar donde nos hemos tenido que trasladar. El pueblo se llama Penonomé y aunque pertenece a una de las provincias más  grandes y pobladas de Panamá aquí es donde nos hemos dado cuenta realmente de que nos hemos venido a vivir al tercer mundo. No voy a entrar en detalles porque si no no termino nunca y ya tendré tiempo para contaros las mil y una historias que ya tengo.

Tras la odisea ara encontrar casa ya estamos totalmente instalados y aunque vivir aquí supone mayor calidad de vida porque no hay grandes atascos y contaminación como en la capital aquí es más complicado para mí el poder encontrar trabajo. Me salió un trabajillo de periodista nada más llegar. Me ilusioné mucho, ya que iba a ser la corresponsal de toda la provincia, pagaban poco (270 dólares al mes) pero no me importaba. El problema vino cuando me pidieron que investigara y escribiera sobre temas delicados vinculados con las drogas, la prostitución y la incompetencia de la clase política. Me planteé continuar pero la propia gente de aquí me decía que no me metiera en terrenos pantanosos que aquí esas cosas no sientan bien y podría tener consecuencias. Suena a película ero es cierto y por eso aquí sigo “compuesta y sin curro”. He seguido echando CV como loca porque trabajo hay pero las posibilidades que me han salido se han visto truncadas por la situación legal de mi estatus migratorio. Actualmente sigo como turista (la visa dura 6 meses) y arreglar los papeles cuesta unos 2000 dólares. Yo estoy dispuesta a arreglarlos pero no por un trabajo en el que me van a pagar 500$ que es el sueldo medio del trabajador panameño.

Pero bueno, aunque es cierto que las cosas no van tan bien como lo imaginaba antes de venirme tengo que decir que no todo es malo. Estoy conociendo sitios nuevos, otra cultura en la que tienes que aprender a tener mucha paciencia, a gente nueva y sobre todo estoy compartiendo mi vida con una persona increíble a la que tengo que agradecerle desde aquí el apoyo y el cariño que me brinda a diario. Esta era la única manera que teníamos para estar juntos  y aquí estamos, contra viento y marea. Gracias!!

Antes de despedirme decir que voy  a intentar escribir más a menudo para contaros como van las cosas por aquí y sobre todo para dar a conocer las muchas anécdotas que me pasan en este país al que desde hoy denominaré “el país de la paciencia”.

Un abrazo a todos y deseadme suerte!!!

¡¡Hasta pronto!!

lunes, 15 de octubre de 2012

La vida te cambia


Nos pasamos la vida dándole vueltas a la cabeza, no paramos de buscar razones inteligentes para hacer lo que queremos y también para justificar porque no lo hacemos y en esta búsqueda entre razón y razón olvidamos que lo que perseguimos siempre ha estado ahí, al alcance de la mano, basta con seguir el ritmo que marca el latido de nuestro corazón. Nuestro corazón nos alienta, nos enseña a darlo todo, a renunciar a todo por las personas que queremos. El corazón se empeña en mantenernos siempre vivos, si notamos que se acelera es porque vamos por el buen camino. El corazón nos mantiene vivos cuando nos empeñamos en sacar fuerzas de flaqueza y asumimos que sin riesgo no hay gloria, tomar decisiones difíciles, elegir alejarnos cuando queríamos estar cerca, liberar de sus ataduras a los que queremos tan solo se puede hacer siguiendo los dictados del corazón. Si notamos que nuestro corazón se acelera habremos encontrado el nuevo motivo para vivir y entonces... La vida te cambia.


domingo, 14 de octubre de 2012

Ya nos toca, ¿no?


Hace aproximadamente dos meses estaba escribiendo sobre el miedo a arriesgar y sobre el futuro tan negro que se me avecinaba. 

En este tiempo las cosas han cambiado mucho...

Por una parte, he encontrado trabajo, llevo un mes y medio doblando y emperchando mallas en Decathlon, no es el trabajo de mi vida pero ya me he acostumbrado y al menos me da para mis gastos. De todas formas tampoco va a durar mucho porque a los tres meses se acabó, pero menos da una piedra, ¿no?. Pero lo más importante que me ha pasado en este tiempo se lo debo a alguien muy especial que conozco desde hace apenas 8 meses y medio pero con el que espero compartir muchos buenos momentos como hasta ahora . 

Ahora me dirijo directamente a ti. Ya sabes que a mi no me gustan las ñoñerías ni los empalagamientos en redes sociales o similares, pero creo que después de todo por lo que hemos pasado y lo que nos ha costado llegar hasta aquí te mereces que te dedique no solo una, sino muchas de las entradas de mi blog. 

Principalmente, lo que quiero es agradecerte la paciencia que has tenido conmigo y que sigues teniendo en algunos aspectos. Ya sabes que para mi no es fácil por determinadas razones pero también quiero decirte que no quiero que eso convierta en un lastre que perjudique lo que podamos llegar a ser, por eso te pido un poquito más de paciencia (sólo un poco más, lo prometo!!), que poquito a poco lo estoy consiguiendo. Está claro que ninguno sabemos qué pasará pero si he apostado por esto es porque estoy segura de que quiero que salga bien y voy a hacer todo lo posible para que así sea, sobretodo si es contigo.

Ya te dije en otra ocasión que eres muy especial, y no sólo conmigo. Cada día que paso contigo lo confirmo más. Tus amigos te adoran y la gente que tienes a tu alrededor te quiere mucho y te tiene en cuenta siempre. Esa suerte no la tiene todo el mundo, hay que ganársela y tú, como bien dice tu "nombre", tienes ese "noseque" que hace que nunca vayas a estar solo. Lo sé!

No quiero ponerme más pastelosa ni nada de eso, lo que te tenga que decir te lo digo en persona, pero sí quería aprovechar este momento para darte también las gracias por hacer que vuelva a confiar de nuevo en algo que ya daba por perdido y por volver a ilusionarme con ese futuro no tan lejano que se nos aproxima. Ojalá salga todo bien! De una forma o de otra tiene que salir, porque ya nos toca, ¿no? ;-)





jueves, 16 de agosto de 2012

Miedo a arriesgar...


Hoy hace unos 20 días que volví de Mánchester. Y así, sin comerlo ni beberlo, ha pasado más de medio año. Ya estamos a mitad de agosto y aún sigo sin saber que va a ser de mi vida. Se suponía que la "magnífica" y "reputable" Beca Leonardo nos iba a abrir las puertas de Europa y por supuesto las de España, pero aquí estamos... acercándonos peligrosamente al 2013 y sin saber donde vamos a poner el huevo. ¿Me quedo? ¿Me voy? ¿A dónde? No sé qué es lo peor...

Desde que llegué me rondan mil ideas por la cabeza, y últimamente una más, pero cuando llega el momento de decidir siempre aparece él, el miedo. Y entonces me pregunto ¿Cuántas puertas dejamos de abrir por el miedo a arriesgar?

Siempre ocurre lo mismo, el miedo se apodera de nosotros y nos hace débiles, nos hace incapaces de realizar objetivos que creíamos claros, de pensar con claridad aquellas cosas que deseamos hacer. El miedo es aquella sensacion extraña que aunque no todo el mundo la reconozca, la padece. Yo lo reconozco, he tenido y tengo mucho miedo, a arriesgar, a empezar de cero otra vez, a sufrir de nuevo, a dejarme llevar, a lo desconocido, a lo que está por venir, al fracaso, al futuro, y a mil cosas más, pero también sé una cosa, que quien no arriesga no gana y por eso sé no quiero tener más miedo. ¿Alguien me acompaña? 

martes, 7 de agosto de 2012

lunes, 2 de julio de 2012

Stones Roses y la Eurocopa

Al ritmo de "España entera se va de borrachera", "Campeones, campeones, oé, oé, oé", "Yo soy español, español, español" o de "Alcohoooool, alcohoooool, alcohol, alcohol, alcohol....hemos venido a emborracharnos, el resultado nos da igual...", terminó ayer un largo fin de semana en el que he trabajado más que los 5 meses que llevo aquí.

La semana pasada empezó un tanto "accidentada". El lunes llegué a trabajar con un resfriado monumental. Me encontraba fatal pero aún así fui porque me sentía mal por haber faltado cuando fui a España (y eso que no hago una mierda aquí, que si llego a ser imprescindible....). Cuando llevaba un par de horitas en la oficina,  mi jefa, esa mujer tan simpática, que me da tanto trabajo y que está siempre pendiente de que una no se aburra (Modo ironía ON), tras estornudar unas 15 de veces y escucharme hablar como Eros Ramazzoti, me dijo muy amablemente y en un inglés muy polite (correcto): 

-Carmen, por favor, no esparzas tus gérmenes por aquí. Vete a casa. 

Yo pensaba que era un poco en broma y que se preocupaba por mi salud, pero no... resulta que, efectivamente, se preocupaba por la suya. Cuando ya no estaba le dijo a mi compañera Irene:

-Lo siento si ha sonado un poco desagradable pero es que no me quiero poner mala....

En fin.... sin comentarios! Me fui para casa y me llevé 3 días dormitando por las esquinas y enganchada a ver pelis y series en ordenador hasta el miércoles. A pesar de ello le escribí un correo a mi jefa y le dije que aunque estaba mala que si quería que le hiciera alguna traducción (es lo único que me manda.... y de vez en cuando) o algo que me la enviará que la hacía desde casa. ¿A vosotros os ha contestado? Pues a mi tampoco!!!!

El jueves ya me sentía bien para ir pero como me salió la oportunidad de trabajar el finde en uno conciertillo y tenía que pedir la mitad del viernes libre pensé:
 "¿Para qué ir el jueves si el viernes tengo que pedir mediodía  off?. Mejor me quedo en casa aún con el miedo de que la empresa quiebre por mi culpa (Ironía ON otra vez) y que piensen que sigo estando enferma" ... y así hice.

El viernes me levanté me duché, me vestí y puse rumbo a Heaton Park con Irene. No sabíamos (o por lo menos yo) qué nos íbamos a encontrar ni como sería aquello y la verdad es que me sorprendió. El "festival" era con motivo de la unión de los Stones Roses, una banda puntera de los años 80 que se separó hace unos 20 años. Tras esperar una larga cola bajo la lluvia, por fin accedimos, un recinto enorme y un escenario impresionante. Una vez que llegamos a nuestro lugar (Bar 3), firmamos, nos dieron el "uniforme" (una camiseta de Foster -una marca de cerveza) y nos explicaron el mecanismo de trabajo y alguna que otra curiosidad. 


                                    


No hicieron hincapié cien veces en el tema de que vender alcohol a menores es un delito que se paga caro, que nos aseguráramos en pedirle el DNI a todos aquellos que parezcan menores de 25 años (la edad permitida es 18, pero no sé si es una ley o qué que dice que si pareces menor de 25 se te puede pedir el DNI para comprobar la edad.... England rules) y que solo podíamos serviles a aquellos que fueran mínimo del año 1994!!!!! 1994!!!!!!!! Madre mía.... qué mayor me sentí!!!!! No sé cuantas veces hice las cuentas para comprobar que los del 94 ya son mayores de edad!! Del 94!!! Si ni siquiera conocieron la EXPO de Sevilla y yo la recuerdo como si fuera ayer!!! En fin...... ya lo he superado, peor me costó!!! : D

Además nos dijeron que si venía alguien muy borracho a pedir que nunca le dijéramos que no le servíamos porque está borracho sino que le dijéramos amablemente, "Creo que usted ya ha bebido suficiente, se debería tomar un vaso de agua y si acaso volver más tarde"... LOS COJONES! No le dices tú eso a un guiri borracho ni loca, además por esa regla de tres no se hubiéramos puesto ni una cerveza porque porque el 90 por ciento de los que venían estaban como una cuba....

Buenos pues tras las instrucciones generales comenzó el jaleo. Abrieron las puertas a las 15.00 y la gente empezó a llegar por goteo. Estábamos ansiosas por trabajar y empezar a poner cervezas, llamábamos a los clientes por señas para que se acercaran a nuestra barra, hasta que la cosa de descontroló en en vez de por goteo parecía que se había quedado un grifo abierto a toda potencia. No dábamos a basto, la gente se acumulaba, nos chocábamos unos con otros, nos "peleábamos" por coger las cervezas primero para servirlas, hasta que todo se fue de las manos. La gente que estaba en primera línea en la barra no podía salir con lo que habían pedido porque los de atrás empujaban, estaban aprisionados contra la barra, algunos no podían respirar, nos pedían que no sirviéramos más hasta que no se fuera desalojando, pero era imposible. No sabría calcular la gente que había pero si digo muchísima me quedo corta. Llegó un momento en el que se hizo insostenible y la gente se empezó a saltar la barra. Los camareros (éramos como 50 o más) nos apartamos a una esquina, cogimos nuestras cosas por si teníamos que salir a correr y comenzamos a "ver los toros desde la barrera". Parecía el salto de la reja de la Virgen del Rocío pero en vez de almonteños eran Hooligans y en vez de una virgen había alcohol. Empezaron a llevarse todas las cervezas que había en las mesas (cientos y cientos), las cajas de vino, los bacardi breezwer, pero el colmo fue cuando empezaron a arrancar los cables de los surtidores de cervezas y empezaron a llenarse los vasos y a beber de los grifos.... una locura! Además, se regodeaban y se hacían fotos con sus hazañas. Al menos dejaron las cajas registradoras.
Cuando ya no tenían nada más que llevarse y la policía pudo echarlos a todos de la carpa por fin pudimos volver a entrar. Algunos decidieron no volver porque les daba miedo, pero ahí estábamos Irene y yo al pie del cañón. EN realidad fue uno de los mejores momentos de la noche y del finde porque cuando volvimos aún estaba la gente esperando fuera para ser servida y al entrar todos de nuevo empezaron a aplaudirnos y a gritarnos como si fuéramos nosotros los Stones Roses. Me sentí muy importante y creo que puedo decir que he tenido mis dos minutos de gloria.... jajajaja

El resto de la noche transcurrió con normalidad a excepción de que cuando nos fuimos después de haber estado 9 horas y media de pie y corriendo de un lado a otro, la estación del tranvía más cercana estaba cerrada y tuvimos que andar 25 minutos hasta la siguiente. Una gracia... yo creía que no llegaba, pero llegamos.


                                             

El sábado me levanté que no podía apoyar los pies en el suelo y las piernas me dolían como si tuviera cristales clavados pero como no hay nada que un espidifen no arregle me lo tomé y volvimos a la carga. En esta ocasión estaba todo mejor organizado en el tema de la cola para que no se repitiera lo del viernes. Había más seguridad y los clientes entraban de forma dosificada pero continua. El único problema del sábado es que me tocó al lado de una negrita de 1.90 aproximadamente (sin exagerar) a la que yo le llegaba a la cintura (puesto que mido 1.54), que o bien me pegaba un culazo que hacía que me tambaleara y se me derramaran las cervezas o bien ella me derramaba sus cervezas en la cabeza.... sé que parece gracioso, pero para mí no lo fue, puesto que me llevé todo el día empapaita de pies a cabeza. Lo bueno del sábado es que no sé si fue el red bull de medio litro que nos bebimos o que como dice el dicho que a todo se acostumbra uno, que ya no estábamos tan casadas como el día anterior. Las piernas dolían pero menos, aunque cansadas estábamos a rabiar.

El domingo nos despertamos un poco menos doloridas, íbamos con el ánimo de que era el último día y con la predisposición de inventarnos alguna excusa para antes y poder llegar a ver el partido de España. Y así fue. El domingo era el día que más gente se esperaba que acudiera al concierto (120.000 personas aprox), con lo cual doblaron el número de camareros. Éramos tantos que casi ni cabíamos en la barra y ahí si que hubo choques y porrazos. El día pasó rápido y a eso de las 8 dijimos que nuestra compañera de piso estaba enferma y que teníamos que irnos (está bien...dijimos que se había caído por las escaleras y que estaba en el hospital, pero es que era lo primero que se nos ocurrió). Íbamos justitas para llegar a ver el segundo tiempo pero lo importante era echar un buen ratito con los amigos e ir a celebrar lo que sabíamos casi seguro que sería otra victoria de nuestra selección porque "No hay 2 sin 3" :) 

El problema fue que cuando llegamos al bar donde estaban los demás había un portero de mierda que no nos dejaba entrar. Era un niñato con mucho cuerpo pero sin pelo en el bigote y que además yo creo que no podía tener edad ni para tener la ESO. Intentamos convencerle de todas las maneras posibles pero no hubo forma. Pos más que le decíamos que estaban todos nuestros amigos dentro y que solo éramos dos, no nos dejó entrar y no lo hizo porque no le dio la real gana porque el bar era pequeñito y no había mucha gente. Pero es así, se quería hacer el importante. Durante la trifulca me dio tanto coraje que me puse un poco farruca y le dije en tono de retintineo: "¿Qué pasa que eres italiano y estás cabreado porque vamos ganando?" O ¿Qué pasa? ¿Dónde está inglaterra? ah no! que está eliminada!!!". Creo que no le sentó demasiado bien porque cuando acabó el partido queríamos entrar para ver alzar la copa y dijo que podían entrar todos menos yo. Pero bueno, nos pegamos al cristal y lo vimos desde fuera. :D 

Cuando ya salieron todos del bar nos fuimos a reunirnos a otro donde van todos los españoles para celebrar la victoria y olvidarnos por un rato de lo hartos que estamos de Inglaterra, del mal tiempo, de lo mucho que echamos de menos España, de lo cansados que estamos de no hacer nada en el curro, de la crisis y del futuro próximo tan negro que nos acecha. 

De allí nos fuimos todos gritando y cantando hasta Picadilliy Gardens, abrazando a gente desconocida por la calle y saludando a los coches y autobuses que nos pitaban al vernos. La fuente de Picadilly no estaba ni por asomo como imagino que estaría la Cibeles o las fuentes de todos los Ayuntamientos de España pero allí echamos un ratillo cantando y vitoreando hasta cerrar la fiesta compartiendo pizzas y risas en la mejor de las compañías (aunque faltaron algunos).

Os voy a echar de menos!!!